Cómo estudiar en la universidad (y aprender)

Introducción

Estudiar en la universidad no es fácil. Entre parciales, prácticos, temas que parecen inentendibles y en muchos casos un trabajo, pensamos: “quizá esto no es para mí”. En mi búsqueda de herramientas para mejorar, llegué al libro Cómo estudiar en la universidad de Walter Pauk, un clásico sobre técnicas de estudio. En este artículo te comparto los capítulos que más me ayudaron, explicados con mis palabras y aplicados a la vida real de un estudiante. Si alguna vez sentiste que “no entendés nada”, este resumen puede ser un buen punto de partida.

Desarrollo

1. El camino del éxito

Fallar en planificar es planificar fallar. Esto es lo primero que nos dice el autor al iniciar el libro.

Un estudiante debe tener un objetivo por escrito y claro. Sin un objetivo no sabemos dónde estamos yendo ni podemos medir nuestro progreso.

Para el éxito académico es crucial poder medir el rendimiento.

Una buena forma de hacerlo es escribir una serie de objetivos y tenerlos presente.

Acá entra un factor importante: La programación. Organizar nuestro tiempo hará que tengamos un uso más eficiente de él y una medida precisa que nos indica si nos estamos acercando a cumplir nuestros objetivos o nos estamos alejando de hacerlo.

Pauk nos propone tres maneras de programar mejor nuestro tiempo:

  • Programación Maestra
  • Programación detallada
  • Programación diaria

Programación Maestra

Es una programación semanal (Días en el eje x) (Horas en el eje y) dividida por bloques de tiempo en donde llenaremos los espacios con los horarios imprescindibles, es decir aquellos que son ajenos a nosotros y debemos cumplir: Universidad, trabajo, etc.

Programación Detallada

Es similar a la programación maestra, pero no solo colocaremos las tareas imprescindibles, también el resto de cosas que tenemos planificadas en el día, como los horarios de estudio, comida, la ducha, gimnasio, etc.

Programación Diaria

Esta metodología es conocida como Time Blocking, el día anterior colocamos las cosas que debemos hacer al día siguiente en forma de bloques de tiempo, lo que nos permite tenerlo en una agenda a mano y no tener que llevar una hoja con los bloques semanales, esto nos permite claridad mental respecto a nuestras actividades y mayor flexibilidad.

Si queremos lograr tener éxito académico debemos tener claro un objetivo, un plan y tomar acción. La programación del tiempo es una herramienta que nos ayuda a ser eficientes.

La clave del éxito es el rendimiento, no las promesas

2. Aprender a concentrarte

Concentrarse es pensar. La concentración es un bien preciado y escaso en la sociedad actual donde el bombardeo continuo de estímulos está al alcance de nuestras mano las 24 hs del día, sí queremos aprender debemos concentrarnos.

Para optimizar nuestra concentración debemos disminuir al máximo las distracciones.

Existen dos tipos de distracciones:

→ Externas

→ Internas

Distracciones Externas

Son estímulos que proceden del exterior y debilitan tu concentración.

Pueden ser sonoros, visuales, olorosos e incluso la punta de un lápiz desafilado.

Alguna de las sugerencias para combatir estas distracciones son:

Lugar adecuado

La biblioteca ha sido el lugar elegido por miles de estudiantes a lo largo de la historia, y en la mayoría de los casos es una buena elección: es silenciosa y permite concentrarnos exclusivamente en nuestra tarea.

No quiere decir que solo podamos estudiar ahí, solo asegurarnos que el lugar que elegimos tenga un ambiente adecuado e ininterrumpido de distracciones para poder concentrarnos.

Buena iluminación

“Los expertos dicen que son necesarias tres cualidades para tener una buena iluminación: que no haya brillo, ni grandes contrastes, ni parpadeos.”

Para evitar brillos excesivos que nos fatiguen la vista podemos poner una lámpara con sombrilla o un papel secante claro para atenuar la intensidad.

Colocando una segunda fuente de luz logramos disminuir los contrastes grandes y finalmente podemos utilizar una fuente de luz fluorescente para evitar parpadeos.

Evitar ruidos

Técnicamente, mientras estudias, cualquier sonido innecesario puede distraer y eso incluye la música.

Y hago especial hincapié en silenciar el celular, las notificaciones son el peor enemigo de la concentración. Podes dejarlo en otra habitación o simplemente ponerlo en modo avión mientras estudias. Créeme que no te perdés de nada por estar una hora sin conexión.

Distracciones Internas

Son aquellas distracciones que provienen de nuestra mente.

Algunas de las sugerencias para combatir estas distracciones son:

Planificar lo siguiente

La planificación influye en la concentración, si sabes lo que vas a hacer a continuación, no tenés que perder tu tiempo pensando. La indecisión es la causa de la distracción.

Dejar a un lado las fantasías

Las fantasías aparecen de forma involuntaria, pero podemos entrenar nuestra resistencia a divagar regresando voluntariamente a la tarea que estamos haciendo cuando nuestra mente intente distraerse.

Las fantasías son más placenteras que la tarea que estamos haciendo, pero si entendemos que estas nos hacen escapar de nuestro trabajo nos facilita no recaer en ellas.

Problemas personales

Sí es un problema de poca importancia lo mejor será anotarlo así vaciamos nuestra mente y podemos retomar el problema en otro momento para que no nos atormente mientras estudiamos; sin embargo, si el problema es verdaderamente importante lo mejor será solucionarlo a como de lugar, de otro modo no sacaremos provecho a nuestro estudio.

Definición de objetivos

Es crucial ponernos objetivos realistas.

Si apenas hemos estudiado, no es viable proponernos estudiar 5hs al día, probablemente no lo haremos, y sí lo hacemos nos “quemaríamos”.

Los cambios se realizan de forma paulatina: una persona obesa comienza con una caminata para mejorar su salud, no se propone correr una maratón.

Estos son algunas sugerencias generales, pero se deben tener en cuenta otras cosas elementales que afectan de forma directa a nuestra capacidad para concentrarnos:

Alimentación: Nos aporta la energía que necesitamos para ser capaces de concentrarnos y reducir el cansancio.

Descanso: Durante el descanso nos recuperamos de nuestra rutina, es importante dormir entre unas 6 a 8hs diarias, y lo mejor es acostarnos y despertarnos a la misma hora así nuestro cuerpo se predispone mejor a descansar.

Ejercicio: Media hora de ejercicio diario te mantendrá más despierto cuando te sientes a estudiar. El resultado será que pensarás con más claridad y eficacia que si no hubieras hecho ejercicio. Además, los médicos saben que el ejercicio regular da lugar a una vida más larga y saludable.

A medida que mejoremos nuestra capacidad para concentrarnos, también aumentará nuestra capacidad para recordar.

3. Tu memoria

El olvido sucede de forma abrupta e inmediata. Al cabo de una semana habrás olvidado el 90% de lo que ves en clase, y el 50% de esa información vas a olvidarla apenas finalizada la clase.

El olvido es la mayor amenaza para la formación, la mayoría de la gente (entre los que me encontraba antes de escribir este artículo) subestima el poder del olvido y la importancia de construir recuerdos.

El olvido es algo que ocurre de forma masiva y rápidamente.

Hay un método simple que nos ayuda a trasladar información de la memoria a corto plazo donde es propensa al olvido hacia la memoria de largo plazo donde es más probable que la recordemos. Este método se llama Recitado.

Recitado

El recitado consiste en repetir lo que hemos aprendido en voz alta y con palabras propias.

La importancia de decirlo en voz alta radica en el entendimiento del tema, si podemos expresarlo de forma clara significa que entendemos el tema; sin embargo, si titubeamos tratando de explicar algún concepto es la señal inequívoca de que debemos repasarlo.

Otras sugerencias

Existen otros métodos como la Práctica distribuida donde estudiamos por 50 min y dejamos 10 minutos de descanso para afianzar lo que hemos estudiado. Popularmente conocido como técnica Pomodoro.

La técnica de la Clasificación, donde en lugar de recordar información sin orden, clasificamos por temas o conceptos y lo recordaremos con mayor facilidad.

La Visualización mental nos ayuda a proyectar en nuestra información escenas que asociamos a la información para luego recordarla, sirve mucho si dibujamos los conceptos y ayudamos a nuestra mente a proyectar esa información en el dibujo.

El Enlace también nos ayuda a asociar hechos/información con objetos y escenarios de modo que al recordar un personaje estamos recaudando la información asociada.

El autor también recomienda reglas mnemotécnicas que consiste en crear una palabra formada por la inicial de las palabras que debamos memorizar.

En materia de memorización se ha avanzado mucho en el mundo de la ciencia moderna, y ahora hay técnicas que muestran grandes resultados como la repetición espaciada (space repetition) o el método de Loci, más conocido como el palacio de la memoria. Lo cierto es que son herramientas y debemos usarlas a nuestro favor utilizando las que mejor se adecuen a nuestras circunstancias particulares.

Ya sabemos que concentrarnos es fundamental, y que debemos estudiar deliberadamente si queremos recordar, pero ¿Cómo puedo estudiar a partir de lo que veo en clases?

4. El Sistema Cornell para tomar apuntes

El resumen es la primera oportunidad de demostrar que sabes. Los apuntes juegan un papel fundamental para prestar atención en clase y para recordar lo que vemos en ella. Para eso tenemos que tomar apuntes, es decir, resumir el contenido de la clase en sus ideas y conceptos principales.

La idea no es redactar todo lo que dice el profesor, sino las ideas primarias, en segundo lugar las ideas secundarias, información y ejemplos que nos resulten importantes.

Una manera práctica es utilizar frases telegráficas que nos ayuda a resumir párrafos a sus ideas elementales.

Por ej:

Palabras del profesor:
La programación orientada a objetos permite estructurar el código en torno a entidades llamadas clases, que agrupan datos y comportamientos, facilitando la reutilización y el mantenimiento del software.

Frase telegráfica:
POO…clases agrupan datos y métodos…reutilización y mantenimiento.

El autor hace 6 sugerencias generales a la hora de tomar apuntes:

  1. Guarda los apuntes en un solo lugar. Ten un cuaderno aparte para los apuntes de cada asignatura o asunto.
  2. Utiliza papel de tamaño estándar. No quieras ahorrar espacio; utiliza el preciso.
  3. Deja espacio en blanco entre las notas. Si hay algo que no has tomado o no has entendido, deja el espacio en blanco y luego pide a un compañero o al profesor que te ayude a rellenarlo.
  4. Utiliza un sistema para numerar.
  5. Desarrolla abreviaturas para las palabras que emplees con frecuencia. Esto acelerará el proceso de tomar apuntes.
  6. Separa las ideas. Si se te ocurre algo mientras estás tomando apuntes, ante todo, escríbelo. Pero ponlo entre llaves para saber que es una idea tuya.

El sistema Cornell

Walter Pauk fue un profesor considerado de los más influyentes en el campo de la educación para el desarrollo y las habilidades de estudio, él fue quién desarrollo este método para tomar apuntes.

Este sistema inventado en la universidad de Cornell, consiste en tomar apuntes separando la hoja en 3 secciones.

Una línea vertical a unos centímetros de la izquierda de la hoja llamada Columna de indicios.

La sección que queda a su derecha, más espaciosa, es donde colocaremos los apuntes. (Sin esquemas)

Y finalmente, con una línea horizontal a unos 5 centímetros del final de la hoja, colocaremos el resumen de la clase.

Así tomaremos los apuntes de la clase en la sección de la derecha, una vez finalizada la clase colocaremos en la columna de indicios palabras o frases que nos indiquen la idea principal de los apuntes. También se pueden poner preguntas en su lugar así se asemeja más a un examen.

Esto hay que realizarlo cuanto antes así nos evitamos olvidar lo visto en clase.

Finalmente, en casa se sigue el método Cornell para concluir con un resumen de la clase del siguiente modo:

  1. Anotar. En la columna para tomar apuntes, anota todos los hechos e ideas significativos que puedas. Utiliza frases telegráficas, pero asegúrate de que podrás entenderlas después. Escribe de forma legible.
  2. Reducir. Después de clase, resume los apuntes escribiendo con palabras individuales y frases cortas en la columna de indicios. El resumen aclara los significados, pone de relieve las relaciones, establece la continuidad y fortalece el recuerdo. Además, estas ideas y escrituras de las anotaciones constituyen una etapa perfecta para estudiar después para los exámenes.
  3. Recitar. Tapa la columna de los apuntes con una hoja de papel y después, mirando solamente las palabras y frases de la columna de indicios, recita en voz alta con tus propias palabras toda la clase.
  4. Reflexionar. El profesor Hans Bethe, físico nuclear y Premio Nobel, dijo: «La creatividad viene solamente a través de la reflexión». Por ejemplo, reflexiona al plantearte las siguientes preguntas: ¿Qué importancia tienen estos hechos?; ¿en qué principio se basan?; ¿Cómo puedo aplicarlos?; ¿Cómo encajan con lo que ya sé?; ¿Qué hay más allá de ellos?
  5. Repasar. Invertí diez minutos a la semana en repasar los apuntes. Si lo haces así, memorizarás una gran cantidad de información para utilizarla a diario, así como para el examen que vendrá después.

Columna de apuntes

Aquí volcamos las ideas de forma más extendida de la clase a través de definiciones, frases, temas e ideas y párrafos.

Columna de indicios

Se resumen ideas de forma concisa o en forma de preguntas.

Resumen

Una vez en casa repasamos y reflexionamos lo visto en clase a través del libro y los apuntes y para hacer un resumen breve con nuestras palabras de las ideas centrales de la clase.

Ejemplo de apuntes con el sistema cornell:

Para Pauk el objetivo nuestro en una clase debe ser extraer la información esencial, de manera que luego podamos estudiarla y retenerla.

6. El trabajo con los libros de texto

La mejor manera para trabajar con libros de texto es hacerlo de forma anticipada.

Consigue los libros que usarás en la cursada, hojéalos y familiarízate con el material y con la forma de escribir del autor.

Leé el prólogo, los títulos, subtítulos y algunos párrafos. En esto encontrarás de qué trata el libro, que aborda y la experiencia del autor.

También es crucial leer la introducción: es concreta, resumida y clara. Anticipa el contenido del libro.

Leé los textos párrafo a párrafo, si terminas un párrafo y podes responder que ha querido decir el autor, podes seguir.

Un método que nos puede ayudar a recordar mejor la información de los libros de textos se llama SQ4R.

El método SQ4R

Survey (Examinar) → Explorar el texto, ayuda a derrotar la resistencia inicial

Questions (Preguntar) → Preguntarse cuales son las ideas centrales de cada párrafo nos lleva a la lectura detenida

Read (Leer)→ Leer detenidamente cada párrafo buscando la respuesta o idea central

Record (Anotar) → Hacer pequeños apuntes sobre la idea central de cada párrafo

Recite (Recitar)→ Repasar en voz alta aquello que estudiamos ayudándonos con los apuntes

Reflect (Reflexionar)→ Reflexionar sobre las ideas, buscando una posible aplicación y relación con cosas que ya sabemos nos ayuda a aumentar la creatividad y a asentar el conocimiento

Si un tema se nos resiste y no logramos entenderlo, lo mejor que podemos hacer antes de buscar ayuda, es determinar qué es exactamente lo que no entendemos, una vez lo tenemos claro podemos encontrar una solución o facilitar a quien nos brinde ayuda.

Buscar ayuda inmediatamente sin razonar o determinar el motivo exacto qué no comprendemos dificultará que nos ayuden de forma clara, preguntas ambiguas dan como resultado respuestas ambiguas.

Otra cosa a tener en cuenta es la bibliografía recomendada, esta debe leerse con la misma seriedad e importancia que los libros del cursado, preguntándonos qué es aquello que la hace única y que aporta que el material de estudio no resuelve.

Estudiar de los libros de texto y bibliografía es un gran complemento a los apuntes para comprender una materia.

7. Usar los apuntes

Los apuntes son nuestro segundo libro de texto, una vez que ya los tenemos debemos sacarles el máximo provecho. ¿Cómo? Fácil, rellenamos los espacios en blanco de los apuntes, lo que nos lleva a repasar y recordar las ideas centrales. También procuramos resumir ideas clave de cada párrafo en la zona de recordatorios, el cual nos va a hacer de suma ayuda cuando queramos dar un vistazo general rápido para estudiar el tema, simplemente cubrimos los apuntes y observamos las palabras claves recitando en voz alta las ideas a las que resume.

Es importante repasar periódicamente los apuntes, es la única forma efectiva de combatir la curva del olvido.

Existe una diferencia entre estudiar de un libro de texto y un apunte. En un libro de texto tenemos la ventaja de que a medida que leemos podemos ir recitando, lo que nos aporta estas 4 ventajas:

  • Aumentar la concentración
  • Crea una base para entender el párrafo siguiente
  • Dar tiempo a la memoria para consolidar lo que aprendimos
  • Ofrecer respuesta inmediata sobre el resultado

Recordemos que recitar significa repetir en voz alta la información que has aprendido, de memoria y con tus propias palabras.

Debemos pasar más tiempo recitando que leyendo, por el simple hecho de que estudiar no es lo mismo que leer. Leer solo es la forma bruta de recibir el material, para aprender debemos reflexionar y comprender el material lo cual se logra recitando.

No es lo mismo repasar que reflexionar. Repasar significa volver sobre la información que ya conoces. Reflexionar supone llevar la información conocida un paso más allá, examinando sus implicaciones y leyendo entre líneas.

La mejor manera de reflexionar es tomar lo que hemos leído o escuchado y hacernos preguntas amplias.

Algunas preguntas que nos podemos plantear son:

  1. ¿Qué importancia tienen estos hechos o ideas?
  2. ¿En qué principio se basan?
  3. ¿A qué otras cosas se pueden aplicar?
  4. ¿Cómo encajan con lo que ya sé?
  5. ¿Qué hay más allá de ellos?

Los apuntes son la forma de poner a prueba lo que realmente aprendemos y la mejor herramienta para estudiar.

Conclusión

No existe una fórmula perfecta para el rendimiento, hay muchas herramientas y cada uno debe probar que es lo más adecuado y sostenible a su contexto personal.

Después de leer y aplicar algunas de las herramientas que propone Pauk, entendí un poco mejor que estudiar no se trata solo de tener buena memoria o fuerza de voluntad, sino de usar el método correcto.

Programar el tiempo, tomar apuntes con sentido y repasar de forma activa puede transformar tu rendimiento académico.

Si te cuesta concentrarte o sentís que estudiás mucho y recordás poco, dale una oportunidad a estas estrategias. Como dice el autor:

“La clave del éxito es el rendimiento, no las promesas.”